Rodolfo Martín Arruabarrena está a un paso de convertirse en el nuevo entrenador de Boca Juniors, según revelaron distintas fuentes que cubren el día a día de la institución xeneize.
El Vasco, de 50 años, se encuentra en Argentina y fue tentado con un llamado del actual presidente, Juan Román Riquelme, para afrontar su segunda etapa como DT del club, tras su primer período entre 2014 y 2016, en el que ganó dos títulos.
El entrenador aún no respondió la propuesta, pero el contacto inicial fue positivo y en los próximos días podría haber fumata blanca en La Ribera.
Tiempo atrás, Arruabarrena y Riquelme, a quienes los separan menos de tres años, fueron compañeros en el Boca multicampeón de Carlos Bianchi, pero su idilio con la hinchada xeneize nació mucho antes.
En enero de 2015, cuando Román colgó los botines a sus 36 años, el por ese entonces DT xeneize fue consultado acerca del retiro del enganche, a lo que Arrubarrena respondió sin vueltas en declaraciones a La Nación: "Fue el mejor compañero que tuve en Boca".
El Vasco y el ídolo xeneize fueron compañeros durante casi tres años en Boca, ganando tres títulos en ese período: Apertura 1998, Clausura 1999 y claro está, la Libertadores 2000 en la que el Xeneize dio la vuelta en el Morumbí frente al campeón defensor Palmeiras. Con Arruabarrena consolidado en la banda izquierda (marcó los dos goles en la ida) y con Román como enganche, Boca se quedó con la tercera Libertadores de su historia en una definición histórica.
El lateral debutó profesionalmente con la azul y oro en abril de 1993 bajo las órdenes de Óscar Washington Tabárez, en años en los que Riquelme aún defendía los colores de Argentinos Juniors. Luego, por un breve lapso, se marchó a préstamo a Central y regresó por expreso pedido del DT de entonces, Héctor Rodolfo Veira (en el medio habían pasado César Luis Menotti, Silvio Marzolini y Carlos Salvador Bilardo).
Justo durante su cesión al Canalla, Riquelme hizo su debut bajo la atenta mirada de Bilardo, que duró menos de un año en el cargo previo a la época dorada xeneize con el Virrey. Curiosamente, antes de ser compañeros, Arruabarrena y Román fueron rivales: el 18 de diciembre de 1996, Central, con el Vasco como titular, le ganó 4-2 a Boca en Arroyito: uno de los goles fue convertido por Riquelme.
A su regreso de Rosario, el Vasco y Román afianzaron su relación dentro y fuera de la cancha: ambos consolidados en el primer equipo, ganaron tres títulos, entre ellos la mencionada Libertadores.
Tras la conquista de América, Rodolfo se marchó al Villarreal de España en el invierno del 2000, por lo que no llegó a integrar el plantel que ganó la Intercontinental de ese año ante el Real Madrid. Riquelme, figura en la gesta en Yokohama, armó las valijas con destino al Barcelona de España recién en julio de 2002, peleado con la dirigencia de Mauricio Macri.
Detalle no menor: Bianchi se fue en buenos términos de Boca en diciembre de 2001, por lo que Román atravesó todo su primer ciclo, siendo él encargado de la conducción del equipo dentro de la cancha.
Luego de un poco feliz paso por el equipo culé, Riquelme arribó en Villarreal, donde aún jugaba Arruabarrena, por lo que se reencontraron en 2003. De hecho, la prensa de la época destacó que el "10" había elegido ese equipo por su relación con el Vasco y con Fabricio Coloccini, quien muy joven vistió la camiseta boquense, a fines de los '90.
En síntesis, el ex DT y el actual presidente xeneize fueron compañeros durante siete años y medio, repartidos entre Boca y Villarreal: en España, Riquelme permaneció hasta febrero de 2007, cuando volvió a Boca. Y meses después, Arruabarrena fichó por el AEK Atenas griego.
El tiempo pasó, y si bien Román se fue de Boca en 2014 (se retiró meses después en Argentinos) y Arruabarrena asumió su primer ciclo en La Ribera ese mismo año, por cuestión de meses no hubo reencuentro, ahora como DT-dirigido: Riquelme se fue en junio, y a los dos meses, el Vasco reemplazó a, paradójicamente, Carlos Bianchi.
Durante la era Arruabarrena, el presidente de Boca fue Daniel Angelici, macrista acérrimo, y fuertemente enemistado con el ídolo, quien le atribuyó su salida en malos términos del club al dirigente. El Vasco ganó el torneo local de 2015 y la Copa Argentina 2014/15, en una polémica final ante Central en el Kempes. "Si no gana Angelici, no sigo" supo declarar el Vasco tras el título doméstico: meses después, el propio empresario lo echaría tras una derrota frente a Racing.
Y pese a que durante su ciclo alcanzó casi un 70% de efectividad empujado por dos títulos, la etapa del Vasco quedó marcada por dos dolorosas eliminaciones internacionales frente a River, en la Sudamericana 2014 y Libertadores 2015, certámenes que a la postre el Millonario ganaría.
Más de una década después, con Arruabarrena libre tras varias experiencias -con resultados dispares- en Medio Oriente y Riquelme al frente de la conducción del club, todos los caminos conducen a que finalmente habrá reencuentro entre Arruabarrena y Román, por primera vez con el ídolo en una posición de mayor jerarquía: ¿habrá segundo ciclo del Vasco como DT de Boca?.
El encuentro más cercano que hubo entre ambos, pero que finalmente no se concretó, fue el 25 de junio de 2023, cuando Riquelme tuvo su partido despedida y el Vasco se ausentó con aviso por "motivos laborales".
También rivales. Además de aquel Central-Boca en 1996, años después, también se enfrentaron en un Barcelona-Villarreal, previo al desembarco del "10" en el Submarino amarillo. En aquel entonces, el Vasco era compañero de otro ex Boca, Martín Palermo, némesis de Riquelme, relación sobre la cual alguna vez el ex lateral confesó: "Tenía que hacer dos asados".





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